La Mujer que depende del Hombre

Esto es lo que ocurre ahora mismo, en el mundo.

Aunque hayamos empezado el movimiento feminista – de igualdad hace 40 años, las mujeres que lo proclamaban y deseaban no tenían muchas veces medios para subsistir sin un hombre. La realidad, la cruda realidad es ésta. Y porqué lo digo? Porque al final de la trayectoria profesional viene la jubilación, más tarde o más temprano, todos vamos a terminar jubilados, y ahí es cuando vienen las grandes desigualdades. La mujer que ha trabajado en pequeños trabajos para “ayudar” a la economía familiar, o que ha dejado de trabajar para parir y cuidar a los hijos, o que ha trabajado con jornadas parciales para llevar las tareas de la casa, va a recibir una prestación de jubilación (pensión) suficiente para subsistir hasta el fin de sus días? No.. va a ser muy distinta a la del marido, y por muy feminista que sea la mujer, en este mundo completamente capitalista, quien no tiene dinero, o es muy listo sobreviviendo en la jungla o no puede comer o al menos vivir dignamente.

Y esa libertad de la mujer es muy cara, porque al depender económicamente del marido, no tiene independencia sexual que digo yo, es decir, la toma de decisiones, el dinero que se puede gastar cada semana, todo depende de qué opine quien trae el dinero en casa. Y se puede enlazar claramente con el maltrato en el seno familiar, el punto de poder que tiene el hombre sobre la mujer es terriblemente alto, y para la mujer dejar el seno familiar supone el coste de “supervivencia” del día a día y de tener algo para comer.

Hay mujeres (no todas) que se casaron por pura superviviencia dentro de la sociedad, por eso, aquello de buscar el príncipe azul no es broma, es la ley-de-vida-pura-y-dura. Si no se tenía marido, duro que sea oirlo, era difícil vivir y tener un porvenir. Pero la vida no es de color de rosa, y si el príncipe azul se vuelve azul oscuro casi negro, lo que pasa es que hay que aguantar a una persona por tener un estatus medio social, y por tener que comer (en el sentido metafórico). Luego cuando parten los hijos de casa, quedan las dos personas del contrato matrimonial cara a cara, sin amor, unidos por un mero contrato de supervivencia, en el que queda la última parte del contrato, vivir hasta la muerte de una forma digna.

Este es el precio para la mujer media que tiene que pagar para sobrevivir en una sociedad. Y esto es lo que hay que cambiar, hay que cambiar que la mujer no dependa de un marido, ni por un apellido, ni para tener para comer cada día, ni para sobrevivir en la sociedad. Que si la mujer decide compartir la vida con otra persona, lo haga de una forma libre y no obligada por la ley del más fuerte en la jungla. Que la mujer pueda recibir exactamente la misma prestación de la jubilación que su marido, en el caso en que ella no haya computado, o que se repartan a partes iguales, la suma de las dos cotizaciones,  aunque se divorcien o separen. La otra solución es que el estado cotize la seguridad social y las pensiones de aquellas mujeres que están de baja de maternidad o en trabajos de jornadas parciales o que están en casa sin trabajar, para así, al menos, tener una pensión de jubilación digna y no la mínima.

La Penalización de la Mujer Trabajadora en Alemania

El estado del bienestar en Alemania tiene una fuerte base en lo que el estado cree que es el núcleo familial ideal y perfecto. Este ideal consiste en un padre, una madre y sus hijos. Es decir un padre que trabaja, y una madre que está en casa cuidando a la prole. Y este ideal de familia lo sostienen a base de duras presiones de los impuestos, a base de ayudas y a base de doctrina política. Una situación a denunciar, porque atenta totalmente con el ideal de mujer trabajadora y porque va en contra de la conciliación de trabajo y familia.

Primero en Alemania la cantidad de impuestos que se paga depende del estatus civil, hay diferentes categorías, por ejemplo una persona soltera va a estar en la categoría 1, y va a pagar más o menos un 40% del sueldo en impuestos. Cuando una persona se casa con otra, puede mantenerse en la categoría 1, o cambiar a otra categoría. Este cambio significa que tienes la oportunidad de que una de las dos partes de la pareja pague menos impuestos, es decir un 20%, pero la otra tiene que pagar más, es decir un 60% para así siempre mantener un total de 80% de impuestos aproximadamente en un núcleo de 2 personas. La ventaja es que si una parte de la pareja gana más dinero, pagando menos impuestos habrá más dinero dentro del núcleo familial. La realidad es que normalmente siempre es el marido el que gana más que la mujer, y eso quiere decir que si la mujer trabaja, ella, cada mes va a recibir un sueldo irrisorio por su trabajo. Y si se mantiene la tasa de impuestos al 40%, está claro que se está perdiendo dinero. Y aquí está una de las trampas.

Por otro lado, si en esta situación la mujer deja de trabajar y se queda en casa cuidando a los hijos o de la casa, en este caso el estado alemán le dará una ayuda (la cantidad de la ayuda depende en cada región de Alemania) por el hecho de quedarse en casa. Vamos a suponer que una mujer madre que decide quedarse en casa, quiera hacer un curso de Inglés, y necesite una guardería para sus hijos por las mañanas. El problema vendría, porque el estado alemán no le permitiría buscar una guardería porque ella no tiene un trabajo remunerado que le ocupa el tiempo. Es decir, para acceder a una guardería (aunque sólo sea media jornada) se tiene que demostrar que se está trabajando, porque sino el trabajo de dicha mujer-madre es de cuidar a los hijos y de no hacer nada más.

El otro problema viene cuando no hay suficientes guarderías en Alemania, y no me refiero al caso español.. comparándolo se podría decir que en España tenemos muchas! En Alemania el caso es muy grave, y el estado no da facilidades ni para promover cursos de personal de jardín de infancia, ni para promover la construcción de guarderías. Son iniciativas de padres, de comunidades, de empresas o de coperativas las que se encargan de las mayor parte de las guarderías existentes. A veces son los padres mísmos los que tienen que hacerse cargo de las guarderías, de su gestión, de la limpieza y de las bajas por enfermedad de las trabajadoras.

El siguiente problema son las escuelas públicas y sus horarios. En España tenemos “parbulitos” o la Educación Infantil que va desde los 2-3 años hasta los 6 años, y los horarios, con cierta variación, van desde las 9h hasta las 13h y desde las 15h hasta las 17h. Con comedores y actividades extraescolares. En Alemania la escuela pública empieza a los 6 años hasta los 10 años, con un horarios de 8h hasta las 13h. Es decir, cuando hablamos de guarderías en España nos estamos refiriendo al periodo de 3-6 meses hasta los 2-3 años. En Alemania nos referimos a que es casi imposible tener guarderías llamadas “Kindergarten” que van desde los 3 años hasta los 6 años, y ya imposible es encontrar guarderías llamadas “Kinderkrippe” que van desde el 1 año hasta los 3 años. Y este problema continúa porque en la escuela pública hasta los 10 años no hay comedores escolares, y los niños terminan su jornada a las 13h! Qué haces con los niños todo el mediodía y toda la tarde? Algunos ayuntamientos ofrecen un servicio público de canguros, o de mujeres que cuidan a niños, pero es difícil también de conseguir a una de estas “mujeres”.

Como se puede apreciar, el sistema está pensado para que sea la madre y no el padre, el que se quede en casa cuidando a los hijos. Primero ofreciendo una baja de maternidad de 1 hasta 3 años, para favorecer el no-uso de las Kinderkrippe, dónde la madre recibe dinero del estado (60% el primer año, si sólo se pide uno, o un 30% los dos primeros años si se piden 2 ó 3). Ahora es cierto, la ley cambió y el padre también puede coger este periodo de baja paternal, desde el segundo mes de baja de la madre (pero no a la vez). Pero pocos padres se cogen un año de baja paternal.

Otra de las leyes alemanas absurdas y que obligan al matrimonio como figura ideal de familia, es el hecho de que si no se está casado, los hijos sólo pertenecen a la madre y no al padre. Es decir, en caso de no estar casados, el padre tendría que adoptar legalmente al hijo para asegurarse algún derecho sobre “su propio hijo” y que su nombre apareciera en los libros de familia, etc.

El estado casi “obliga” a seguir este ideal familial a base de ayudas a quedarse en casa, impuestos abusivos, y no favoreciendo la creación de guarderías públicas, ni cambiando los horarios escolares. Pero la realidad es bien distinta, la realidad es que está ocurriendo toda una revolución en contra del sistema, cuyo resultado es una baja de natalidad esquelética 1,30 (España tiene 1,46), una tasa de matrimonios bajísima 4,48 (España tiene 4,23), matrimonios exprés por el nacimiento de un hijo y una edad de ser madre por primera vez, que está por encima de los 35 años.

¿Y si el Hombre se llamara como la Mujer?

Si, habéis leído bien el título del artículo… Una compañera mía de trabajo en Alemania, se va a casar el mes que viene. Aquí es tradicional que la mujer cambie su apellido por el del hombre en el momento de casarse, aunque ahora la ley dice que puede cambiarse el hombre también el apellido, o crear un nuevo apellido con el del hombre primero y seguido de un guíon el de la mujer. Aunque el 80% de las mujeres se lo cambian, y sólo el 5% mantienen su apellido de “soltera” (vamos, el suyo).

Pues bien, sorpresa sorpresa, mi amiga me dijo hace dos días, que ella no iba a cambiarse el apellido, y yo super feliz, porque ¿Por qué la mujer tiene que perder su identidad cuando se casa? Pero ella siguió hablando y dijo, pero mi compañero se va a poner el mío. Y yo ahí ya no supe que decir, porque ¿Por qué alegrarme? o ¿Por qué entristecerme? La dejé hablar. Y explicó que a su compañero no le gustaba su apellido y que se lo quería cambiar. Además, con el absurdo argumento que tienen los Alemanes, de tener siempre “un mismo nombre para toda la familia” (ella está embarazada), ya tenían dos argumentos para que el chico cambiara su apellido: Su apellido era feo e iban a ser una familia y entonces tienen que tener un sólo apellido identificativo para todos sus miembros.

Se podría considerar este caso como nuevo Feminismo, es decir que el hombre adquiera el apellido de la mujer cuando se casa. Y desde luego ésto, es toda una revolución, pero la idea es “la igualdad de derechos”.  No vamos ahora a cambiar los papeles y a comportarnos como no nos había gustado que se comportaran con nosotras!

Yo estoy en contra de la pérdida de la identidad de la mujer, pero también de la del hombre. Aunque este tema no sea un punto crítico en España, sí lo es en el resto de Europa, y desde nuestro país hay que hacer peso para que nuestra manera de ver a la mujer se exporte al resto, para implantar una nueva forma de Feminismo y de Igualdad.

Nosotras como españolas, podemos mantener nuestra identidad cuando nos casamos en España o en otros países, véase el caso, ahora famoso, de Míriam González Durántez, casada con Nick Clegg, el ahora candidato a Primer Ministro en el Reino Unido, no ha cambiado su apellido y ni su marido tampoco. Y también nosotras como españolas podemos empezar el debate de la identidad de la mujer, para llegar a una mayor igualdad de derechos entre hombres y mujeres.

Mouvement de Libération des Femmes

En Paris de 1968, se reunieron unas pocas mujeres en un pequeño estudio para hablar sobre la ocultación de las mujeres en las revueltas del 68. En aquella reunión estaban Monique Wittig y Antoinette Fouque. De esta reunión hace 42 años, nace el “Mouvement de Libération des Femmes” pero fue hecho público oficialmente en 1970 y de ésto hace exactamente 40 años. ¿Por qué cuento ésto? Porque leyendo mi libro de Simone de Beauvoir y leyendo el artículo de la revista ELLE Francia “Il faut un Grenelle des Femmes”, he llegado a una conclusión que ya tenía en mente, y creo haber exprimido en el artículo ¿La Baja de Maternidad es un Tiempo Sabático para la Mujer? dónde hablo del hecho natural de ser madre.

La vida de Simone de Beauvoir fue marcada totalmente por su ansía de “no-parecerse-a-una-mujer”, su marcado feminismo le hizo ser esclava de sí mísma. Sin sentirse mujer. Hay que entender su época, cómo era toda una revolución que una mujer no se casara, no tuviera hijos, y no hiciera nada, absolutamente nada de lo una mujer de su época debía hacer. Vivía de sí misma, de sus libros, era un referente de la mujer moderna, un icono del feminismo. Es verdad que abrió muchas puertas, pero también instauró un modelo de mujer que ahora estamos “sufriendo”. En mi opinión, para empezar la lucha por los derechos de las mujeres, en un primer estadío de la lucha, es cierto que hay que romper las reglas. Al principio, hay que luchar como en una guerra, y hay que dar vidas, metafóricamente hablando, para que se rompan las tradicionales formas de vida. En este caso, esa vida la dió Simone de Beauvoir, la ruptura fue de pasar de una mujer del marido, a una mujer independiente, y la guerra fue llamada Feminismo.

Unos años después, durante los años 80, Antoinette Fouquet, activista feminista, fue madre, y en la entrevista de la revista ELLE dice, que en ese momento ella se dio cuenta de que una mujer, por muy feminista que fuera, no podía renunciar al hecho de ser mujer.

Yo todavía no soy madre, pero siempre he pensado así. Lucho cada día en el duro mundo de la ingeniería (lleno de hombres), lucho por los derechos de las mujeres dentro de mi mini mundo, y cuando leí los libros sobre biología evolutiva de Richard Dawkins y de Jared Diamond descubrí que soy una mujer, y como mujer yo tengo unas características que los hombres por ejemplo no tienen (a ver..  no las obvias!!), y que el papel principal de una “hembra” dentro del reino animal ha sido siempre uno, el de la reproducción.

Ahí mi punto de vista feminista cambió, y empecé a pensar, en que como animales sociales, racionales e inteligentes, el ser humano nunca ha buscado de una forma, antropologicamente hablando, natural el adaptar la capacidad de reproducción de la mujer a la sociedad cultural de una forma “natural”. Y vi claramente, que ésta tiene que ser la lucha de la mujer de hoy en día. Buscar la igualdad dentro de la sociedad cultural, manteniendo su género sexual y reproductivo, porque cómo lo queramos o no… como decía Richard Dawkins, sómos simplemente máquinas transportadoras de genes.

Antointte Fouque decía en la entrevista (traduzco literalmente del francés): “Yo siempre he defendido la diferencia de sexos, que tienen en común un punto esencial: El hecho de crear una vida. El Feminismo ha querido pasar del modelo tradicional, la mujer toda ella en el útero, a un modelo dicho “liberado” de la maternidad. Mi projecto con el Movimiento de Liberación de las Mujeres” ha sido de conciliar los dos.” Más adelante en la entrevista dice: “La maternidad seguirá siendo una esclavitud para la mujer, un handicap para el acceso de las mujeres a la igualdad.”

A mi me encantaría discutir y charlar horas con esta mujer, primero para decirle, que hay que impedir que cualquier mujer piense que la maternidad es una forma de esclavitud o de minusvalía. Y luego para decirle, que hay que seguir luchando por la igualdad porque los gobiernos tienen en su mano este cambio, esta igualdad. Si, si!! Los hijos, son hijos tanto del padre como de la madre, aunque la madre haya gestado durante 9 meses el fruto de la vida en su vientre. Por tanto, la ley debería obligar a tomar la baja de maternidad a la madre primero por X número de meses y luego al padre la baja de paternidad por los mismos X números de meses. De esta manera en el terreno profesional no habría ninguna diferencia en que una pareja tuviera un hijo, ambos progenitores tendrían luego el mismo número de meses de ausentamiento en el puesto laboral.

Antes, sinceramente, creía que las bajas de maternidad de Suecia, Noruega, Dinamarca y Alemania, dónde la mujer puede elegir entre 1 año, 2 o 3 años para dedicarse al cuidado del hijo, era un progreso enorme hacia la libertad de la mujer. Pero no. Ahora lo veo como el más fuerte machismo. Primero porque estas leyes dicen que es la mujer la que debe cuidar al hijo durante sus primeros años de vida, y dejar su trabajo durante ese tiempo, y luego porque aunque en los mejores casos, le reserven su puesto de trabajo, nunca va a ser lo mismo que antes. En este mundo altamente competitivo, un año o más fuera del trabajo equivale a empezar de cero cuando regresas. Y por consiguiente muchas mujeres pierden la fuerza de su carrera laboral. O cómo ocurre en dichos países, la cuota de natalidad está bajo mínimos y las mujeres tienen los hijos cada vez más tarde, rondando la media de edad de tener el primer hijo a los 35 años.

Simone de Beauvoir eligió la vida de no tener hijos, primero para luchar contra los deberes tradicionales de las mujeres, y segundo para dedicar su vida a su vida personal y profesional. 10 años después de empezar el siglo XXI, dónde todavía los gobiernos son incapaces de ver la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres por igual,  hay muchas mujeres Beauvoires que queriendo no seguir con los deberes tradicionales retrasan la edad de tener hijos, arriesgando sus propias vidas, y las de sus futuros hijos.Y no luchando por la Igualdad! Están resignadas, e intentan adaptarse ellas mísmas a la sociedad en lugar de cambiarla!

La guerra llamada feminismo, todavía no ha terminado, porque ahora estamos en la siguiente etapa, la del Nuevo Feminismo o Igualdad de derechos (que no de sexo). Y digo y repito, que sí se puede seguir cambiando las cosas, sólo hace falta saber qué cambiar!

Burka Sí, Burka No

Esta semana ha salido en ElPais.com la noticia de que el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, el sueco Thomas Hammarberg dijo que “hay que condenar la obligación de llevar el Burka, pero que las mujeres deberían de ser libres para elegir cómo se visten, sin interferencias de sus comunidades ni de las autoridades”.

Podéis leer el artículo en el siguiente enlace:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Consejo/Europa/veto/burka/elpepusoc/20100309elpepisoc_7/Tes

Me parece muy correcta la respuesta del comisario después de las “movidas” que se han producido debido al tema en Francia, pero lo deja ambiguo, es decir, no lo resuelve. Por un lado, es verdad que no se puede prohibir una forma de vestir en un país democrático, pero por otro lado también es cierto, que tampoco se puede obligar a una persona a llevar una prenda determinada dentro de un país democrático. Así que, me parece a mí, que la jurisprudencia en este caso es clara, no se puede prohibir el llevar el Burka, pero si una persona denuncia a otra por llevarlo, un juez puede determinar que es peyorativo para según que personas. A mi modo de ver el Burka es más peyorativo para la mujer que lo lleva, que para la mujer que lo presencia y desde mi punto de vista, el Burka quita la libertad de expresión de la mujer, es decir de expresarse en sí mísma.

Y cómo dije en mi anterior opinión la paradoja de la ley de libertad de expresión se queda corta respecto al Burka, porque una mujer puede tener la libertad de elegir el llevar el Burka “libertad de vestirse como quiera”, pero a la vez el Burka le impide disfrutar de su “libertad de expresión dentro de la sociedad”.

100 años del Día de la Mujer

Recordando que hace 40 años se produjo en Oxford la primera conferencia sobre la mujer “National Women’s Liberation Conference” el 1 de marzo de 1970, recordando que hace 100 años en Copenhague el 8 de marzo de 1910 nació para promover el derecho al voto de la mujer,  yo sólo tengo muchas preguntas y afirmaciones en mi cabeza.

  • ¿Hemos renunciado a “ser mujer” para ser feminista?
  • Estar en contra de lo impuesto, y a la vez sentirse mujer
  • Después de 100 años de Feminismo, llega la palabra Igualdad
  • ¿Cuántos años todavía tenemos de Feminismo?
  • ¿Cuántos derechos todavía nos quedan por luchar y conseguir?
  • ¿Algún día terminaremos de hablar de Feminismo?
  • Lo que queda claro es que queremos que nos reconozcan nuestras Virtudes
  • Reconocer a una persona por lo que sabe, por lo que trabaja, por lo que ama, por lo que siente y no por su sexo…
  • ¿Alguna tiene miedo a seguir luchando?
  • ¿Está todo conseguido?
  • ¿Cuáles son los desafíos del siglo XXI para la mujer?
  • ¿Es posible la completa igualdad entre hombres y mujeres dentro de la cultura mísma del ser humano?
  • ¿Hasta cuándo ser una mujer bella va a ser un hándicap y un perjuicio para la libertad de la mujer?
  • Si los perjuicios en nuestra sociedad, son un sentimiento normal y característico ¿El Feminismo será Eterno?
  • ¿Las mujeres pueden hablar de sexo y al mismo tiempo que no las llamen Putas?
  • ¿Hasta dónde llega la responsabilidad de los derechos de las mujeres, en las mujeres mísmas?
  • ¿Las tradiciones socio-culturales pueden más que el propio ideal de la mujer?
  • Dentro de una sociedad llamada, “de hombres” ¿Nos tomaran en serio algún día?
  • Luchar por los Derechos de LAS Trabajadoras: Salario, Jornadas Flexibles, Jornadas Parciales, Bajas de Maternidad Lógicas, Semi-bajas de Lactancia, pero sin olvidar que LOS Trabajadores también requieren de los mismos derechos que LAS Trabajadoras
  • ¿Ya ha pasado el pico más alto de exitación en la revolución Femenina?
  • ¿Se está resolviendo bien el Problema de la Violencia contra la Mujer?
  • Tenemos que luchar también contra los prejuicios que conlleva la Palabra violencia, y hablar más claramente en lo que repercute al que la procesa
  • ¿Quién acepta la profesionalidad, la estabilidad, la reinserción a la vida, y  la autoridad de una mujer ex-maltratada?
  • ¿Pierde la mujer ex-maltratada la Autoridad respecto a las demás mujeres?
  • El estado actual del Feminismo es: Estamos caminando a través de nuestra Utopía y no sabemos Dónde vamos a Parar o hasta Dónde vamos a Llegar ¿Tenemos un Destino? ¿Cuál?
  • ¿Qué es lo que falta para que las Mujeres estén más libres?
  • ¿Qué es la libertad para la Mujer? ¿Y el Feminismo?
  • ¿Estamos demasido ocupadas luchando en nuestra propia vida para mantener nuestros derechos, que hemos dejado de lado la lucha por los derechos de las Mujeres de una forma General?

Sin-Cuotas en las Presidencias

Laura Chinchilla, la nueva Presidenta de Costa Rica. Con un curriculum vitae que quita el hipo, ganó este mes las elecciones en su país, sin ninguna duda. Y dijo esta frase: “En esta etapa la lucha no pasa por el feminismo rabioso de los setenta, sino en conciliar posiciones”.

Es de sobra conocido que para que una mujer llegue a un puesto de alta responsabilidad, tiene que ser muy buena… y sin embargo cualquier hombre puede subir a puestos de responsabilidad y para el caso no ser tan “bueno” como la mujer. Mi opinión siempre ha sido, cuando una mujer “no tan preparada e inteligente” llegue a un puesto de responsabilidad (alta, mediana o baja) será cuando habremos llegado a la igualdad entre hombres y mujeres.

Las quotas están bien, para activar la economía femenina, o economía de la mujer, pero ahí se ve que el tema de la igualdad está todavía en la pubertad. La igualdad no significa “unisex”, no significa sólo un sexo, no significa sólo una manera de hacer las cosas, o capacidades iguales, significa que una mujer y un hombre tengan las mismas oportunidades en todos los sentidos, en la vida, en el trabajo, en los estudios..etc. ¿Os que acaso las mujeres pagamos menos impuestos? ¿No hacemos los mismos exámenes? ¿No tenemos las mismas ganas de vivir y las mismas curiosidades? La mujer con su femininidad hará el trabajo diferente, pero lo hará. Se vestira diferente, pero será igual de válida y respetable que sus compañeros, pensará de otra forma, pero también mejorará el trabajo de cada día.

En estos momentos, como presidentas tenemos a Angela Merkel (Alemania), a Laura Chinchilla (Costa Rica), a Cristina Fernández de Kirchner (Argentina), a Yulia Timoshenko (Ucrania), Tarja Halonen (Finlandia), Mary McAleese (Irlanda), a Vaira Vike Freiberg (Letonia), a Ellen Johnson-Sirleaf (Liberia), a Gloria Macapagal-Arroyo (Filipinas) y espero que veamos a Dilma Youssef, sucesora de Lula, como presidenta de Brasil este año. Pero ¿Para cuándo una presidenta en España? ¿Será Carme Chacón, será Rosa Aguilar, será Soraya Sáez de Santamaría, será Elena Salgado, será María Dolores de Cospedal?

Tantas mujeres presidentas es muy buena señal, las personas empezamos a mirar a una persona competente sea del sexo que sea, y valoran las competencias y experiencias que puede aportar una mujer a un cargo tan importante y de tan alta responsabilidad. Y sin necesidad de quotas.. esto es todo un ejemplo a seguir. Mirar a un buen profesional, sin mirar si es hombre o mujer.